LA SEÑAL DE LA SEMANA
EL GANADO MEXICANO VUELVE A CRUZAR, PERO LA NORMALIDAD TODAVÍA ESTÁ LEJOS
Este lunes 24 de agosto USDA tiene programada la reapertura del puerto de Douglas, Arizona, para ganado procedente de México. Es el primer paso concreto para restablecer un flujo comercial que ha permanecido cerrado por el riesgo del gusano barrenador.
No es todavía una reapertura general. Todos los demás puertos de la frontera sur permanecen cerrados al comercio de ganado. USDA seleccionó primero Douglas porque considera a Sonora y Chihuahua las entidades mexicanas de menor riesgo, debido tanto a su distancia respecto de los principales focos como a sus programas de inspección. Cada animal que ingrese será inspeccionado por USDA.
Si esta primera etapa funciona, APHIS evaluará posteriormente la reapertura de Santa Teresa y Columbus, Nuevo México. El calendario, sin embargo, seguirá siendo flexible: USDA advierte que puede volver a detener el proceso si las auditorías u otra información indican un aumento del riesgo sanitario.
¿POR QUÉ IMPORTA?
La reapertura llega cuando Estados Unidos continúa enfrentando una oferta ganadera ajustada. USDA prevé menor disponibilidad de becerros para colocación en corrales hacia finales de 2026 y principios de 2027, y redujo su pronóstico de producción estadounidense de carne para este año.
Eso crea una combinación interesante: Estados Unidos necesita ganado y México necesita recuperar su acceso al mercado estadounidense, pero la situación sanitaria obliga a avanzar lentamente.
Para los ganaderos del norte de México, Douglas es una buena noticia. Pero la señal verdaderamente alcista sería que el nuevo protocolo funcione durante las próximas semanas y permita abrir más cruces.
Por eso no consideramos resuelto el problema del gusano barrenador. Douglas es el primer examen.
EN EL MERCADO
Las referencias USDA provienen de los reportes oficiales AMS 3510 y AMS 3511 del viernes 21 de agosto, correspondientes a la semana del 17 al 21. USDA especifica que sus precios son para entrega corriente salvo indicación contraria.
Las equivalencias en pesos son orientativas. Sirven para comparar mercados; no representan precios puestos en México, porque no incluyen flete internacional, internación, margen comercial ni otros costos.
Producto / referencia | Precio | Aprox. MX$/kg | Cambio | Tendencia |
|---|---|---|---|---|
Aceite de soya — CBOT | 69.58 ¢/lb | $25.96 | volátil | ↔ |
Aceite de palma — CPO Malasia | MYR 5,018/t | ≈$21.0 | fuerte alza semanal | ↑ |
Grasa amarilla — USDA CA Central Coast | 67.00 ¢/lb | ≈$25.0 | 0% | → |
Grasa amarilla — USDA Minnesota | 55.00 ¢/lb | ≈$20.5 | 0%* | → |
MBM porcino 46–50% — USDA Central US | US$500/t corta | $9.33 | fuerte alza | ↑ |
MBM bovino 46–50% — USDA Minnesota¹ | US$420/t corta | $7.84 | 0% | → |
Pasta de soya 46.5–48% — USDA KC Region | US$331.70/t corta | $6.19 | ≈+3.2% | ↑ |
DDGS 10% — USDA Kansas | US$185/t corta | $3.45 | ≈+8.8% | ↑ |
Sebo | Sin precio en AMS 3510 | — | — | — |
USD/MXN spot | 16.92 | — | −0.65% semanal | ↓ |
¹ Región de respaldo: USDA no publicó Central US para MBM bovino/rumiante 46–50%; usamos Minnesota conforme a nuestra regla editorial.
*USDA marca Minnesota Yellow Grease como UNCH; el rango semanal fue 48–67 ¢/lb y el promedio 55 ¢/lb.
¿QUÉ NOS DICEN LOS PRECIOS?
Esta semana destacan tres movimientos.
El primero es el complejo de aceites y grasas. El aceite de soya llegó el viernes hasta 71.69 ¢/lb, pero terminó en 69.58, una caída diaria de 2.44%. Es decir: continúa caro, pero con una volatilidad considerable.
El segundo está en las proteínas. USDA reportó MBM porcino Central US en US$500/t corta, mientras la pasta de soya KC Region alcanzó US$331.70 y los DDGS Kansas US$185.
El tercero es el peso mexicano. Cerró el viernes alrededor de $16.92 por dólar, acumulando cinco semanas consecutivas de apreciación. Esto está amortiguando parte del encarecimiento internacional para los compradores mexicanos.
MERCADOS GLOBALES
ACEITES CAROS, ENERGÍA Y UN DÓLAR MÁS DÉBIL
El complejo mundial de aceites continúa mostrando precios elevados y movimientos rápidos.
El aceite de soya estadounidense es un buen ejemplo. El viernes abrió alrededor de 70.74 ¢/lb, alcanzó 71.69, cayó hasta 69.00 y terminó en 69.58. En una sola sesión recorrió casi cuatro centavos por libra entre mínimo y máximo.
No debemos interpretar estos movimientos aisladamente.
Aceite de soya, palma, sebo y grasas recicladas participan cada vez más en dos mercados simultáneamente:
alimentación e industria tradicional, por un lado, y energía renovable, por el otro.
Cuando cambia la rentabilidad del biodiésel o del diésel renovable en Estados Unidos, puede cambiar también cuánto están dispuestos a pagar los productores de combustible por las mismas grasas que compran otras industrias.
Eso hace que un comprador mexicano tenga que seguir variables que hace algunos años parecían ajenas a su mercado: petróleo, RINs, política de EPA y capacidad estadounidense de diésel renovable.
MÉXICO
EL PESO SIGUE FUNCIONANDO COMO AMORTIGUADOR
El peso terminó el viernes en aproximadamente 16.92 por dólar, una apreciación semanal de 0.65% y su quinta semana consecutiva de ganancias. Se trata de niveles que no se observaban desde 2024.
Para quien importa materias primas, esto tiene un efecto muy concreto.
Supongamos una mercancía estadounidense que vale US$500/t:
A $18.00 por dólar = MX$9,000/t.
A $16.92 por dólar = MX$8,460/t.
Son aproximadamente MX$540/t de diferencia sin que el proveedor haya reducido un solo dólar su precio.
Eso ayuda a explicar una aparente contradicción que podemos observar actualmente: algunas materias primas internacionales están caras o subiendo, pero el aumento expresado en pesos mexicanos es considerablemente menor.
El efecto también funciona al revés. Para exportadores mexicanos, un peso fuerte significa recibir menos pesos por cada dólar facturado.
Por eso USD/MXN debe formar parte permanente de nuestro tablero de materias primas.
COMERCIO EXTERIOR
LA FRONTERA GANADERA EMPIEZA A REABRIRSE
El acontecimiento comercial de la semana es claramente Douglas.
USDA confirmó que el puerto abre este 24 de agosto para ganado mexicano, mientras Santa Teresa y Columbus permanecen pendientes de evaluación. Todos los demás cruces de la frontera sur continúan cerrados.
La reapertura es especialmente relevante porque coincide con una oferta estadounidense de ganado todavía limitada. USDA espera menor disponibilidad de becerros para colocación en corrales hacia finales de este año y comienzos del próximo.
Eso debería favorecer el interés estadounidense por recuperar ganado mexicano.
Pero existe una condición evidente: la sanidad manda sobre la economía.
Si Douglas opera correctamente, aumenta la probabilidad de nuevas aperturas. Si USDA detecta mayor riesgo en Sonora o Chihuahua, puede detener el proceso.
Para México, por tanto, el dato que debemos seguir ya no es solamente “frontera abierta/cerrada”, sino:
cuántos cruces operan, cuánto ganado efectivamente pasa y si el programa continúa expandiéndose.
BIOCOMBUSTIBLES
EPA VUELVE A MOVER EL TABLERO DE GRASAS Y ACEITES
El viernes surgió otra noticia relevante para nuestros mercados.
EPA planea extender el plazo del 1 de septiembre para que las refinerías demuestren el cumplimiento de sus obligaciones de biocombustibles correspondientes a 2025. La extensión considerada sería de aproximadamente 30 a 90 días.
Para entender por qué esto importa hay que explicar dos siglas.
El RFS —Renewable Fuel Standard— obliga a incorporar determinadas cantidades de combustibles renovables al suministro estadounidense.
Los RINs son créditos que permiten demostrar ese cumplimiento. Una refinería puede generar RINs al mezclar combustible renovable o comprarlos a otros participantes.
EPA también pretende resolver antes de terminar agosto las solicitudes pendientes de pequeñas refinerías que piden quedar exentas de parte de esas obligaciones. Las estimaciones citadas por Reuters indican que esas exenciones podrían liberar entre 1,200 y 1,800 millones de RINs.
¿POR QUÉ LE IMPORTA ESTO A MÉXICO?
Porque Estados Unidos utiliza enormes cantidades de:
aceite de soya, sebo, UCO y otras grasas
para producir biodiésel y diésel renovable.
Cuando esa industria tiene incentivos fuertes para producir más combustible, aumenta la competencia por materias primas. Un procesador de alimentos, fabricante de alimento balanceado, jabonero u oleoquímico termina compitiendo indirectamente con una refinería.
Por eso Washington puede mover el precio de una grasa en México sin comprar directamente un solo kilogramo aquí.
La extensión del plazo no implica automáticamente menor demanda. Lo verdaderamente importante serán las decisiones de EPA sobre exenciones y cómo se manejarán los RINs correspondientes.
Éste será uno de los temas centrales de las próximas ediciones.
GRANOS Y PROTEÍNAS
DDGS SUBE MÁS RÁPIDO QUE LA PASTA DE SOYA
Esta semana incorporamos formalmente dos referencias que seguiremos permanentemente.
USDA reportó pasta de soya 46.5–48% KC Region en un rango de US$327.70–335.70/t corta y promedio de US$331.70. La variación publicada es +US$10.30/t, aproximadamente +3.2% frente a la referencia comparable anterior.
Para DDGS 10% Kansas, USDA reportó US$185/t corta, un incremento de US$15/t, equivalente aproximadamente a +8.8%.
Y el movimiento no se limita a Kansas. USDA reportó aumentos también en Illinois, Nebraska, Minnesota, Iowa, Michigan y otras regiones productoras.
NO COMPARAR SOLAMENTE PRECIO POR TONELADA
Convertidos al mismo tipo de cambio:
Pasta de soya: ≈$6.19/kg
DDGS: ≈$3.45/kg
A primera vista parecería evidente que DDGS es mucho más barato. Pero nutricionalmente no son equivalentes.
La pasta de soya es una fuente mucho más concentrada de proteína y determinados aminoácidos.
Los DDGS —granos secos de destilería— son un coproducto de la producción de etanol de maíz y aportan proteína, fibra y energía.
Por eso el cálculo correcto para una ración no es ¿Cuál cuesta menos por tonelada? sino ¿Cuánto me cuesta obtener los nutrientes que necesito?
Lo interesante esta semana es que la ventaja nominal de precio del DDGS continúa siendo grande, pero DDGS está subiendo considerablemente más rápido que la pasta de soya.
Si esa tendencia continúa varias semanas, la relación entre ambos ingredientes empezará a cambiar.
También debemos observar las proteínas animales. MBM porcino Central US alcanzó US$500/t, mientras el MBM bovino/rumiante de respaldo Minnesota se mantuvo en US$420/t.
Eso coloca a las proteínas alternativas en un entorno de precios que merece seguimiento cercano.
ACEITES Y GRASAS
“SIN CAMBIO” NO SIGNIFICA “BARATO”
El reporte USDA de esta semana contiene probablemente el mejor ejemplo de por qué necesitamos contexto histórico.
La grasa amarilla California Central Coast promedió 67 ¢/lb y USDA la marca UNCH: sin cambio.
Pero hace un año esa misma referencia promediaba solamente 36 ¢/lb.
Es decir, el precio actual está aproximadamente 86% por encima de hace un año, aunque esta semana no haya cambiado.
Minnesota cuenta una historia parecida:
Hoy: 55 ¢/lb.
Hace un año: 42.25 ¢/lb.
En otras palabras, estabilidad semanal y precio bajo son conceptos completamente distintos.
Y aquí vuelve a aparecer la conexión con biocombustibles.
Las grasas recicladas no compiten únicamente entre ellas. UCO, yellow grease, sebo y aceite de soya pueden entrar, bajo determinadas especificaciones y economías, en la cadena de combustibles renovables.
Eso significa que debemos observar simultáneamente:
aceite de soya ↔ palma ↔ grasas animales ↔ UCO ↔ petróleo ↔ política de biocombustibles.
El mercado puede empezar a moverse en cualquiera de esos puntos y terminar transmitiendo la señal al resto.
QUÉ VIGILAR
DOUGLAS. No basta con que el cruce haya abierto. Queremos saber si opera normalmente y si USDA considera suficientemente exitoso el protocolo para avanzar hacia Santa Teresa y Columbus.
EPA Y LOS RINs. Antes de terminar agosto podrían llegar decisiones sobre las exenciones de pequeñas refinerías. Ésta puede ser la noticia más importante de corto plazo para las expectativas de demanda estadounidense de materias primas para biocombustibles.
ACEITE DE SOYA. El viernes llegó a 71.69 ¢/lb y terminó en 69.58. Más que intentar adivinar el próximo movimiento diario, queremos saber si el mercado puede sostenerse alrededor de estos niveles elevados.
DDGS. El aumento de Kansas fue cercano al 9% y hubo incrementos en numerosas regiones. Una segunda semana fuerte empezaría a convertirse en una señal más significativa para compradores de alimento.
USD/MXN. El peso acumula cinco semanas de apreciación. Mientras permanezca cerca o debajo de $17, seguirá absorbiendo parte de los incrementos de materias primas denominadas en dólares.
LA SEÑAL
Esta semana ofrece una buena lección para interpretar mercados:
NO CONFUNDIR UN PRECIO ESTABLE CON UN MERCADO BARATO.
La grasa amarilla Central Coast no cambió esta semana, pero cuesta alrededor de 86% más que hace un año. La pasta de soya subió alrededor de 3%, mientras DDGS avanzó cerca de 9%. El aceite de soya continúa caro y volátil.
Al mismo tiempo, el peso mexicano está haciendo que parte de esa inflación internacional sea menos visible en México.
Y tenemos dos acontecimientos capaces de cambiar las condiciones rápidamente: la reapertura gradual de la frontera ganadera y las decisiones de EPA sobre biocombustibles.
Por eso la señal de esta semana es sencilla:
NO BASTA CON VIGILAR EL PRECIO. HAY QUE ENTENDER QUÉ LO ESTÁ MOVIENDO.
FUENTES: USDA Agricultural Marketing Service — National Animal By-Product Feedstuff Report (AMS 3510) y National Grain and Oilseed Processor Feedstuff Report (AMS 3511), USDA APHIS/ERS, EPA, Banco de México y mercados internacionales.
La Señal es un informe semanal independiente sobre mercados agroindustriales de México y el mundo.