LA SEÑAL DE LA SEMANA

MENOS MAÍZ DEL ESPERADO, PERO NO NECESARIAMENTE MAÍZ ESCASO

USDA finalmente confirmó algo que el mercado venía sospechando: el calor y la sequía de finales del verano redujeron el potencial de la cosecha estadounidense de maíz.

En su WASDE de septiembre, USDA bajó el rendimiento esperado de 180.7 a 178.5 bushels por acre y redujo la producción en 213 millones de bushels, hasta aproximadamente 15,800 millones de bushels. Las existencias finales también bajaron, a 1,567 millones. Estos son precisamente los cambios que colocaban al maíz en el centro de la edición original.

Pero el mercado no reaccionó como podría esperarse.

Después de subir brevemente tras el reporte, el maíz diciembre terminó el viernes en US$5.3025/bu, 3.5 centavos abajo durante la sesión.

¿Por qué?

Porque menor producción no significa escasez. Estados Unidos todavía espera una cosecha grande y USDA también redujo su estimación de consumo de maíz para alimentación animal.

¿POR QUÉ IMPORTA?

Para el productor pecuario mexicano, la señal es doble.

El escenario de maíz extremadamente abundante perdió fuerza, pero todavía no estamos frente a un mercado escaso.

Eso limita, por ahora, el riesgo de una explosión de precios.

Sin embargo, México sigue comprando agresivamente. El viernes USDA anunció una nueva venta de 264 mil toneladas de maíz estadounidense a México para 2026/27.

El piso del mercado empieza a verse más firme.

EN EL MERCADO

Precios y movimientos clave de la semana.

MERCADO

REFERENCIA

MXN$/KG

CAMBIO

TENDENCIA

Aceite soya CBOT

71.28 ¢/lb

$26.67

+2.6%

Aceite palma CPO Bursa Malaysia

MYR 4,814/t

≈$19.74

−2.3%

Maíz amarillo CBOT

530.25 ¢/bu

US$208.75/t / $3.54/kg

−1.2%

Sebo BFT Chicago

US$72.00/cwt

$26.94

−4.0% vs. última cotización¹

Grasa amarilla USDA CA Central Coast

63.00 ¢/lb

$23.57

0.0%

Grasa amarilla USDA Minn.

52.33 ¢/lb

$19.58

+1.9%

Harina carne y hueso porcino 46-50% USDA Central US

US$510.00/t corta

$9.54

sin comparación válida²

Harina carne y hueso bovino 46-50% USDA Central US

US$495.00/t corta

$9.26

sin comparación válida²

Pasta soya 46.5–48% USDA KC

US$363.60/t corta

$6.80

+0.6%

DDGS 10% USDA Kansas

US$189.00/t corta

$3.54

+0.8%

USD/MXN

16.9705

+0.5% aprox.

↑ dólar

¹ El sebo Chicago no tuvo cotización comparable la semana pasada. US$72/cwt se compara contra la última referencia disponible de US$75/cwt.

² Esta semana USDA volvió a publicar Central US, nuestra referencia primaria. La semana anterior utilizamos Minnesota como respaldo; no calculamos un cambio porcentual entre regiones diferentes.

¿QUÉ NOS DICEN LOS PRECIOS?

Esta semana no hay una sola dirección.

Los ingredientes para alimento están firmes, pero sin dispararse. Pasta de soya y DDGS subieron menos de 1%, mientras el maíz perdió alrededor de 1.2%.

Los aceites se separaron. El aceite de soya terminó la semana más firme, mientras el aceite de palma cayó ante mayores inventarios en Malasia.

Y las grasas animales continúan caras: grasa amarilla California se mantuvo en 63 ¢/lb y el sebo Chicago reapareció en US$72/cwt.

La lectura más importante es ésta:

los costos de alimentación siguen firmes, pero todavía no vemos una escalada generalizada.

MERCADOS GLOBALES

EL WASDE CAMBIÓ EL BALANCE DEL MAÍZ

USDA recortó su estimación de rendimiento estadounidense de maíz de 180.7 a 178.5 bu/acre.

Eso redujo la producción proyectada a 15,800 millones de bushels y las existencias finales a 1,567 millones. USDA además elevó en 30 centavos su pronóstico de precio promedio recibido por el agricultor, a US$4.80/bu.

Pero existe un contrapeso importante.

USDA redujo también en 150 millones de bushels el consumo esperado para alimentación y uso residual.

Por eso el mercado no interpretó el reporte como una señal de escasez inmediata.

El contrato diciembre terminó en 530.25 ¢/bu, equivalente a aproximadamente US$209/t.

SOYA: UNA HISTORIA DIFERENTE

En soya ocurrió exactamente lo contrario.

USDA aumentó ligeramente el rendimiento esperado a 52.8 bu/acre y elevó la producción a aproximadamente 4,500 millones de bushels, cerca de un récord.

La reacción fue mucho más fuerte.

La soya noviembre cayó casi 36 centavos el viernes y el aceite de soya también retrocedió con fuerza durante la sesión.

Sin embargo, la demanda sigue siendo considerable: las ventas de exportación de soya nueva alcanzaron 96.9 millones de bushels durante los primeros tres días del ciclo comercial 2026/27.

MÉXICO

EL DÓLAR REGRESA HACIA $17

Después de varias semanas de fortaleza del peso, el tipo de cambio volvió a acercarse a $17 por dólar.

Banco de México reportó un cierre de jornada el viernes de 16.9705 pesos por dólar, contra 16.8912 el viernes anterior.

La depreciación es pequeña —alrededor de medio punto porcentual— pero cambia ligeramente el costo de las materias primas importadas.

Una materia prima de US$500/t habría representado aproximadamente:

$8,446/t a $16.89

contra

$8,485/t a $16.97

La diferencia es apenas unos $40/t.

Todavía no es un problema.

Pero la dirección cambió.

COMERCIO EXTERIOR

MÉXICO SIGUE COMPRANDO MAÍZ

El dato más relevante para México esta semana no vino del WASDE.

Vino de las ventas.

USDA anunció el viernes una nueva operación de 264 mil toneladas de maíz para entrega a México durante 2026/27.

Además, durante los primeros tres días del nuevo ciclo comercial estadounidense se registraron ventas de maíz nuevo por 75.9 millones de bushels. México estuvo entre los principales destinos de los embarques.

Esto refuerza una tendencia que venimos siguiendo:

México está aprovechando la disponibilidad de cosecha estadounidense para asegurar suministro.

Y no es el único comprador.

La competencia global por maíz está cambiando. Argentina espera exportaciones récord durante agosto y septiembre, ayudada por problemas de oferta de Ucrania y por menor disponibilidad exportable de Brasil, donde está creciendo rápidamente el consumo de maíz para producir etanol.

Para México, tener más de un origen competitivo es positivo.

BIOCOMBUSTIBLES

LA DEMANDA DE ENERGÍA SE ACERCA A LAS GRASAS MEXICANAS

El vínculo entre energía y agricultura volvió a hacerse evidente esta semana.

El petróleo llegó a superar los US$100 por barril durante la semana antes de retroceder el viernes.

Esto importa porque precios altos de energía mejoran la economía relativa de etanol, biodiésel y diésel renovable.

Y eso aumenta la competencia por sus materias primas:

maíz → etanol

aceite de soya → biodiésel y diésel renovable

sebo y UCO → diésel renovable y SAF

Pero esta última relación empieza a ser relevante también en México.

Aeroméxico y Compartamos Banco anunciaron una colaboración relacionada con el uso de combustible sostenible de aviación (SAF) para reducir las emisiones asociadas a los viajes corporativos del banco. No se informó públicamente el volumen de combustible, proveedor o materia prima utilizada. El newsletter de Argus identifica este acontecimiento, pero no utilizamos aquí sus precios, evaluaciones o análisis propietarios.

Por sí sola, la operación es pequeña. Lo importante es la dirección del mercado.

México está empezando a desarrollar infraestructura y una estrategia para SAF. Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) está impulsando junto con otros participantes una hoja de ruta para desarrollar esta industria; en octubre realizará además el ASA-SAF MX Summit 2026.

¿Por qué importa para La Señal?

Porque sebo, aceite vegetal usado y otros residuos grasos pueden convertirse en materias primas para producir SAF.

México todavía está lejos de tener un mercado de SAF suficientemente grande para alterar los precios domésticos de estas materias primas. Pero si la industria se desarrolla, compradores de alimento, jabón, oleoquímicos y otros sectores podrían eventualmente competir con una nueva fuente de demanda energética.

USDA reportó esta semana el aceite de soya físico de Illinois entre 71.16 y 76.41 ¢/lb, mientras el sebo Chicago reapareció en US$72/cwt. La edición original ya identificaba la relación entre estos mercados y los biocombustibles.

La competencia entre alimento, industria y energía por las grasas no es solamente una historia estadounidense. Puede empezar a convertirse también en una historia mexicana.

GRANOS Y PROTEÍNAS

SUBEN DDGS Y PASTA, BAJA EL MAÍZ

Aquí aparece una divergencia interesante.

La pasta de soya KC pasó de US$361.60 a US$363.60/t corta.

DDGS Kansas pasó de US$187.50 a US$189.00/t corta.

Pero el maíz diciembre bajó hasta US$5.3025/bu.

Los movimientos son pequeños, pero conviene seguirlos.

DDGS es un coproducto de la producción de etanol. Si la demanda de etanol aumenta por precios altos de energía, también puede aumentar la producción de DDGS.

Eso eventualmente podría aumentar su disponibilidad.

Al mismo tiempo, una mayor molienda de soya para obtener aceite genera más pasta de soya.

Ésta es una de las paradojas de los biocombustibles:

pueden encarecer aceites y grasas mientras aumentan la oferta de algunos ingredientes proteicos para alimentación.

ACEITES Y GRASAS

PALMA BAJA; SOYA Y GRASAS SIGUEN CARAS

El aceite de palma fue una de las excepciones esta semana.

El contrato noviembre de Bursa Malaysia cerró el viernes en MYR 4,814/t, después de que los inventarios de Malasia alcanzaran su mayor nivel en ocho meses. La producción aumentó y las exportaciones se debilitaron.

Es una señal bajista para palma.

Pero no necesariamente para todas las grasas.

La grasa amarilla California permaneció en 63 ¢/lb y Minnesota subió ligeramente a 52.33 ¢/lb.

El sebo Chicago reapareció en US$72/cwt.

La diferencia entre palma y grasas animales vuelve a mostrar algo que será importante durante los próximos meses:

la abundancia de un aceite vegetal no necesariamente resuelve la escasez relativa de materias primas preferidas por la industria de biocombustibles.

QUÉ VIGILAR

MAÍZ.
USDA finalmente recortó rendimiento y producción. Ahora importa lo que ocurra durante la cosecha. Si los rendimientos reales continúan bajando, el balance puede apretarse más.

MÉXICO.
Otra compra de 264 mil toneladas confirma que México continúa asegurando maíz estadounidense.

DDGS Y PASTA.
Ambos subieron ligeramente. Hay que observar si la mayor producción de etanol y molienda de soya empieza a generar más oferta de coproductos.

ACEITE DE PALMA.
Los inventarios de Malasia están aumentando. Si continúa la debilidad de exportaciones, puede aparecer más presión bajista.

SEBO Y GRASA AMARILLA.
Siguen elevados frente a niveles históricos y mantienen una relación directa con la demanda energética.

SAF EN MÉXICO.
Todavía es un mercado incipiente, pero empiezan a aparecer proyectos de infraestructura y acuerdos de consumo. Si México desarrolla producción doméstica, habrá que vigilar qué materias primas utiliza y si empieza a competir por sebo, UCO y otras grasas residuales.

PETRÓLEO.
El mercado volvió a superar US$100/barril durante la semana. Mientras permanezca elevado, seguirá apoyando la economía de los biocombustibles.

USD/MXN.
El peso perdió algo de terreno y volvió a acercarse a 17. Una ruptura sostenida por encima de ese nivel empezaría a aumentar el costo en pesos de las importaciones.

LA SEÑAL

El reporte de USDA hizo algo importante esta semana:

eliminó parte de la comodidad que daba una cosecha gigantesca de maíz.

Estados Unidos todavía tendrá mucho grano.

Pero menos del que parecía hace un mes.

Al mismo tiempo, México continúa comprando, las exportaciones estadounidenses arrancaron con fuerza y la producción de etanol compite por una parte creciente del maíz.

En soya ocurre algo distinto.

La cosecha puede acercarse a un récord, pero la demanda de aceite para energía mantiene otra fuente de presión.

Y hay una tercera historia que apenas comienza:

México empieza a construir un mercado para combustibles sostenibles de aviación.

Todavía es demasiado pequeño para mover el mercado nacional de grasas. Pero introduce otro posible comprador futuro de materias primas como sebo y UCO.

Eso deja una señal común detrás de mercados aparentemente distintos:

LA DEMANDA DE ENERGÍA ESTÁ CADA VEZ MÁS CONECTADA CON EL COSTO DE LOS INSUMOS AGROINDUSTRIALES.

Para el comprador mexicano, ya no basta con vigilar cosechas y alimento. También hay que vigilar petróleo, biocombustibles y las nuevas industrias que compiten por las mismas materias primas.

Y mientras tanto, el mensaje inmediato del maíz sigue siendo el mismo:

LA COSECHA ESTÁ LLEGANDO, PERO ESO YA NO SIGNIFICA AUTOMÁTICAMENTE PRECIOS MÁS BAJOS.

Información es saber qué pasó. Inteligencia es entender qué significa.

La Señal es un informe semanal independiente sobre mercados agroindustriales de México y el mundo.